Citas

Bolufer, Pascual. Arquitectura Viva 154. Editorial: Arquitectura Viva.

Desde el opus caementicium de los romanos, el hormigón ha ido evolucionando. Hoy podemos incluso eludir su condición gris y opaca dejando paso a la ‘translucidez’ de los hormigones cargados con fibra óptica, la cual permite que la luz traspase la estructura del material. La composición de estos hormigones especiales, además de la fibra óptica repartida en granos con un diámetro que oscila entre los 2 micrómetros y los 2 milímetros, incluye cemento, arena y resina epoxi transparente y estable frente a la radiación ultravioleta. La adición del material transparente no impide que el hormigón tenga resistencia mecánica.

El aglomerante que forma este hormigón especial es un cemento blanco denominado TX Active, de Italcementi,  que cumple con un índice de blancura superior al 85 %. Su blancura se debe a la inserción de nanopartículas de TiO2 (dióxido de titanio).

Las fibras de vidrio utilizadas como aditivo son básicamente un fino hilo de vidrio. El material resultante es translúcido, ya que las fibras de vidrio guían la luz en forma de pequeños puntos, a partir de una cara, iluminando la cara opuesta del bloque.Debido a los millares de fibras ópticas paralelas, la imagen del lado más claro de la pared aparece en el lado más oscuro sin ningún cambio. Teóricamente una estructura construida con este cemento puede tener varios metros de grosor, puesto que las fibras son capaces de trasmitir la luz hasta 20 metros sin pérdidas significativas de intensidad y brillo de la luz. El volumen de la fibra óptica que se utiliza es pequeña: sólo un 4% del volumen total. El cemento translúcido se presenta en forma de bloques-placas, que pueden utilizarse en la composición de muros o pilares. Es 30% más ligero que el cemento convencional, permite el paso de hasta 80 % de la luz y mantiene las propiedades fundamentales de dureza, fraguado y resistencia a la compresión, contribuyendo a reducir el consumo eléctrico del edificio.

 

Pasajes Arquitectura y crítica 100. Octubre de 2008. Página 36 (Estadio “Nido de Pájaro”: Estructura = fachada = cubierta = espacio).

El efecto espacial del estadio es insólito y radical, pero al tiempo simple y de una inmediatez casi arcaica. Su imagen es puramente estructural. Fachada y estructura son idénticas. Los elementos estructurales se sustentan unos a otros y convergen en una madeja espacial en la cual se integran fachadas, escaleras, cuenco y cubierta.

Para hacer la cubierta a prueba de inclemencias meteorológicas, ,os espacios entre el entramado estructural se rellenan con una membrana traslúcida, exactamente igual que los pájaros cierran los huecos entre las ramas entretejidas de sus nidos con materiales más mullidos.

Como todas las instalaciones del estadio – restaurantes, salas, tiendas y servicios – forman unidades autónomas, es posible materializaras sin necesidad de construir la fachada como un cerramiento sólido, lo cual permite la ventilación natural del recinto, que es uno de los aspectos más importantes para hacer sostenible el proyecto.